EL NIÑO QUE PUDO HACERLO. (Visto por ahí...)
Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que para salvarlo la única opción que había era romper la capa que lo cubría.
Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.
Golpeó, golpeó y golpeó hasta que con-siguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.
A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos.
Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.
-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿Cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.
Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.
-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.
-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.
-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.
Cuántas veces creemos que somos incapaces de hacer algo y sufrimos pensando que no hay nadie para ayudarnos porque creemos que solos no lo vamos a lograr. Alguna vez alguien dijo: "Los fantasmas asustan más de lejos que de cerca".
Lo mismo pasa cuando estás aprendiendo nuevas cosas. Te has dado cuenta que cuando vas a aprender algo nuevo muchas veces es más grande tu temor de no poder comprender que la dificultad real de lo que estás aprendiendo? Si lo intentas de muchas maneras, al final encontrarás la forma de hacerlo!
Te ha sucedido?
Cuántas veces creemos que somos incapaces de hacer algo y sufrimos pensando que no hay nadie para ayudarnos porque creemos que solos no lo vamos a lograr. Alguna vez alguien dijo: "Los fantasmas asustan más de lejos que de cerca".
Lo mismo pasa cuando estás aprendiendo nuevas cosas. Te has dado cuenta que cuando vas a aprender algo nuevo muchas veces es más grande tu temor de no poder comprender que la dificultad real de lo que estás aprendiendo? Si lo intentas de muchas maneras, al final encontrarás la forma de hacerlo!
Te ha sucedido?
ADIVINANZA GEOMÉTRICA
ANÉCDOTA DEL DIVIDENDO
ACERTIJO. ¿Qué día es hoy?
Cuando Alicia entraba en el Bosque del Olvido, a menudo olvidaba su nombre y algunas veces hasta el día de la semana. No obstante, dos extraños animales, un león y un unicornio, asiduos al bosque, le daban alguna pista para averiguar el día en el que se encontraba.
- El León mentía los lunes, martes y miércoles y decía la verdad los otros días de la semana.
- El Unicornio mentía los jueves, viernes y sábados, pero decía la verdad los restantes días de la semana.
Un día, Alicia entró en el bosque y se encontró con los dos animales que le dijeron:
- León: Ayer fue uno de los días en los que me tocaba mentir.
- Unicornio: Ayer fue también uno de los días en los que me tocaba mentir.
Alicia, que era muy inteligente, supo deducir a partir de estos comentarios, qué día de la semana era.
¿Cuál era ese día?
ACERTIJO. Cuando iba a St.Ives.
Este enigma, conocido como "Cuando iba a St. Ives", comenzó siendo una canción de cuna en el siglo XVII. St. Ives es un pueblo de pescadores que está en Cornwall, Reino Unido y aunque su primera aparición escrita fue en un manuscrito de 1730, es más conocida su aparición en la película La Jungla de Cristal 3. Dice así:
Cuando iba a St. Ives,
Conocí a un hombre con siete esposas,
Cada esposa tenía siete sacos,
Cada saco tenía siete gatos,
Cada gato tenía siete gatitos.
Gatitos, gatos, sacos y esposas,
¿Cuántos iban a St. Ives?
Cuando iba a St. Ives,
Conocí a un hombre con siete esposas,
Cada esposa tenía siete sacos,
Cada saco tenía siete gatos,
Cada gato tenía siete gatitos.
Gatitos, gatos, sacos y esposas,
¿Cuántos iban a St. Ives?



No hay comentarios:
Publicar un comentario